Pie plano del adulto

El pie plano del adulto es un problema frecuente, y en algunos casos es causa de dolor y consultarán en algún momento al médico especialista. La persona con pie plano tiene una pérdida del arco interno del pie, con un talón que se desplaza hacia afuera (valgus) y la parte anterior del pie que puede rotar hacia fuera (abducción) cuando está en pie o caminando.

Entre las causas pueden existir factores hereditarios, de crecimiento o desarrollo (coaliciones tarsianas), degenerativas y secuelas de traumatismos.

La evolución natural de un pie plano pasará por distintas fases o estadíos.

En una primera fase el dolor generalmente es por sobrecarga tendinosa e inflamación. En una segunda fase va aumentando la deformidad aunque el pie todavía no es rígido o artrósico. En una tercera fase, además de la deformidad el pie se hace más doloroso, rígido y con cambios degenerativos o artrósicos en el retropié. En la fase final los cambios degenerativos afectarán al tobillo.

En las primeras fases puede ser suficiente el uso de unas plantillas y fisioterapia. En algunos casos podrá ser necesaria la cirugía según la fase o estadío del pie plano, corrigiendo la alineación del retropié (fase 2) mediante  “Osteotomía de calcáneo” (corrección de hueso del talón que se asegura con unos tornillos) o fusiones de las articulaciones del pie (artrodesis) en casos avanzados (fases 3-4) para aliviar el dolor.